viernes, 17 de mayo de 2019

Juan Carlos Aragón



Muere un genio, el filósofo carnavalero del retruécano. El chelevara del Falla que vino a revolucionar cómo se decían las cosas y cómo se musicalizaban. 
Hay "cariños inmortales" con puñados de presentaciones. Pero la que a mí me hizo llorar como un niño chico en el foso aquellos años de cierre de ediciones del suplemento 'El Gallinero' en el foso del Falla con 'el Porqui' fue esta que encabeza mis palabras. 
Hay que hacerse a la idea de que ya no hay opción a disfrutar de la que sería su mejor comparsa, que seguramente fuera la del próximo año. O la del otro. O la siguiente. En fin... Seguro que él me permitiría decir que me cago en los muertos de su enfermedad.

domingo, 10 de marzo de 2019

Veinte años de la reinauguración del Real Teatro de las Cortes



El 9 de marzo de 1999 volvía a abrir sus puertas el Teatro de las Cortes tras una profunda restauración. Ayer sábado se cumplieron 20 años de este acontecimiento. 
 Las fotos que cuelgo tienen un especial sentido: la que está en blanco y negro se observa el coliseo isleño en proceso de rehabilitación y yo en él haciendo un reportaje sobre ello. En la segunda fotografía se ve a un equipo de profesionales y a un señor con los brazos cruzados que tuvo mucho que ver en que el teatro isleño fuera lo que hoy día es. Creo que es muy interesante rescatar estos párrafos del libro 'La Isla, lucha o revienta' publicado por José Carlos Fernández Moreno en 2014, en los que se detallan algunas cosas del Teatro de las Cortes isleño. Hay más -mucho más, y no sólo de este recinto- pero eso ya tienes que buscar el libro. 

"Transcurrido muy poco tiempo de mi toma de posesión como gerente de la Fundación Municipal de Cultura, Antonio Moreno y Francisco Romero me ‘atracaron’ con la habilidad que les caracterizaba para que me hiciera cargo de la gestión técnica y dirección del Teatro de las Cortes. “De forma provisional, de forma provisional…”, me insistían. Aquella provisionalidad duraría años. Años durante los que tuve sacrificados la mayoría de los fines de semana, que eran cuando tenían lugar las funciones, y, por supuesto, sin la menor mejora económica personal. Uno de los argumentos que hicieron valer fue el siguiente: “Hombre, no le vamos a dar el Teatro a Deportes o a Medio Ambiente, lo lógico es que sea llevado desde Cultura, pero –insistían- provisionalmente, hasta que esté creada su propia Fundación, dentro de unos seis meses, más o menos”. Y sí, era cierto, estaba prevista la creación de la que sería Fundación del Teatro de las Cortes, ajena totalmente a la Fundación de Cultura, es decir, con autonomía, presupuestos y personal propio. Así fue anunciado y publicado en los medios de comunicación en varias ocasiones. La Fundación Teatro de las Cortes jamás llegaría a ser una realidad; es más, creo que ni siquiera un proyecto como tal, todo lo más un pensamiento, un deseo… No tengo constancia de hasta dónde llegó inicialmente el asunto, pero de lo que sí tengo es de que aquella pretendida Fundación fue aprobada en Pleno municipal el 24 de febrero de 1999, acordándose, igualmente, que su sede estuviera ubicada en la casa número 11 de la calle General Serrano. El 4 de marzo de ese mismo año, la Diputación Provincial entró a formar parte de ella por medio de un convenio firmado por el entonces presidente, Rafael Román, y el alcalde, Antonio Moreno. Hasta ahí. Lo cierto es que, al no crearse la pretendida Fundación, fue la de Cultura la que continuó asumiendo la gestión con todas sus consecuencias, a las que había que sumar ciertas trabas que partían de algún sector propio del Ayuntamiento. No había pasado una semana desde aquella conversación cuando el interventor, Rafael Monzón, me transmitió su deseo de mantener una reunión conmigo. Para mi asombro, en el transcurso de la conversación me mostró una carpeta cuyo contenido era documentos relacionados con los gastos de apertura de la primera programación del Teatro que, inicialmente, fue encomendado, todo ello, a los responsables del Teatro Villamarta, de Jerez. La deuda era millonaria, muy millonaria. Es decir, el Teatro no sólo partía de cero, sino arrastrando un debido difícil de afrontar. El señor Monzón quiso advertirme y yo se lo agradecí. (…) El Teatro de las Cortes fue puesto en funcionamiento sin contar con su presupuesto correspondiente, ni con personal municipal, ni tan siquiera con contrato y contador de electricidad. Se puede decir que, durante alrededor de dos años, estuvo trabajando ‘con luz de obra’. Durante un tiempo se nutrió del presupuesto de Cultura que, naturalmente, se resintió y arrastró las consecuencias, que vinieron a añadirse a débitos pendientes de otras actividades, algunos desde los primeros años de la década de los noventa (…)
Algún que otro bruto repetía que “el Teatro no era rentable”. ¡No tenía porqué serlo! Se trataba y se trata de un servicio público y, por lo tanto, obligado a ofrecer calidad. Un servicio público como pueden serlo la policía, las actividades deportivas u otras obligaciones municipales, no de una empresa privada que tiene que procurar lucrarse y presentar una cuenta de resultados. Decir que la cultura no es rentable es una ‘boutade’. Sí se trataba de que costara el menos dinero posible. Como en todo.
Se trabajó para elaborar programaciones de calidad y muy variadas con el fin de devolver a La Isla la actividad teatral que había tenido hasta veinte años antes y de captar a un público que no estaba dispuesto a asistir a lo que le echaran. De ese modo, en muy tiempo, se consiguió cubrir el cupo de abonados –permitido sólo hasta el 50% del aforo- y que, además existiera una lista de espera. (...)
En el año 2001, el Teatro, encontrándose vacío, sufrió un incendio nocturno en parte de su techumbre que, afortunadamente, no pasó a mayores gracias a la rápida intervención de los bomberos. Fue un disgusto grandísimo y en pleno percance, mientras trabajaban en apagar el fuego, la entonces edil María del Carmen Gómez Baña, mostrando gran preocupación y con el rostro lívido, me comentaba: "Nos quedamos sin Teatro, nos quedamos sin Teatro..." Sobre el Teatro se puede escribir tanto que daría de sobra para un libro monográfico. Y no digo nada de las experiencias que viví en su interior…”. 
 ('La Isla, lucha o revienta'. José Carlos Fernández Moreno-2014)

miércoles, 13 de febrero de 2019

13 de febrero, Día Mundial de la Radio


13 de febrero. Día Mundial de la Radio. Entre la primera foto, arriba a la izquierda, y la de abajo a la derecha, captada hace apenas unos días, han transcurrido 29 años. ¡Cuántas cosas en casi tres décadas! Pero la radio siempre formando parte de mi vida... 
Felicidades a todos aquellos compañeros que conformaron una etapa inolvidable. Y mi reconocimiento a quienes ahora trabajan con ilusión y esfuerzo -no son tiempos fáciles- para continuar creando magia a través las ondas, muchos de ellos jóvenes. Poseen las fuerzas para comerse el mundo con un micrófono que yo tuve por entonces y muchos son muy buenos. 
La radio me dio la oportunidad de crecer en ella y paralelamente en el cine gracias a mi programa 'Último Estreno'. Eran noches entre bandas sonoras, llamadas de oyentes, tertulias apasionadas ya de madrugada, vasos en la mesa y Pumares, Agustín Almodóvar o Benito Zambrano entrando en los programas especiales de los Oscar. De día, cuando los gatos no eran pardos ni los ojos estaban enrojecidos, ni la garganta regada, la radio me dio la oportunidad de contar a la gente lo que pasaba en mi ciudad, en los informativos. De las ocho de la mañana, de las dos de la tarde, de las nueve... Aquella radio en la que el 2 de julio de 1992, mientras las calles se desperezaban, tuve que abrir el micro para decirle a miles de oyentes que Camarón había muerto horas antes. Lo que vino después, a cada hora, a cada minuto, no tengo capacidad de narrarlo. Fue todo muy confuso, muy rápido y lento a la vez. 
Claro que era también la radio de los informativos en los que, por mucho que a veces te pusieras serio, se formaba el lío sin querer y... Las noticias de las dos, con Paco López, y en la hoja de titulares tocaba contar un incidente que había sucedido en uno de los balcones exteriores en un establecimiento hotelero isleño. Con letras grandes, dispuestos a leer con voz 'de radio': "Anoche cayeron varios cascotes en el hotel Salymar..." con la cosa de que cambiamos inconscientemente la 'o' por una 'e' y el titular, a las 14:02 horas del mediodía, fue: "Anoche cayeron varios casquetes en el hotel Salymar...". Ya no pudimos seguir. Música en control. A hacer puñetas. 
O cierto conflicto del agua, cuando se daba la circunstancia de que el gerente del Servicio del Agua en San Fernando se llamaba Benito Rodríguez de Lema y el entrenador del Real Madrid por entonces Benito Floro. A esto que Paco López, que de aficionado al fútbol poco, le dio por mezclar: "Vamos a continuación con las declaraciones de Benito Cloro..." Me fui del estudio. Y el problema es que en controles tampoco había nadie cuando miramos. A alguien le había dado el ataque también y se había tirado literalmente al suelo. 
O aquella bronca porque por vez primera Luis Villanego nos metió publicidad en la pauta enmedio de los informativos. Cómo han cambiado los tiempos, ¿eh Luis? Un fuerte abrazo. 
Recuerdo hacerle controles al recordado Salvador Aleu, con su programa 'Flamenco en Radio La Isla'. Traía bolsas de discos y te dejaba uno por uno, con lacónicas frases: "La dó de la bé"; "La tré de la á"; "la úrtima de la bé"... Si se equivocaba de pista, salía del estudio como alma que lleva el diablo. "¡¡Ese no é!!", gritaba. Entrada en cabina y se iba al plato giradiscos como un felino y te quitaba en antena el disco mientras se aclaraba. Silencio sepulcral en antena tras ruido de rayón. Calor en la espalda. Ahora te descojonas, sí, pero entonces... 
 Creo que me estoy pasando de rollo. Podría escribir un libro. Pero yo solo quería felicitar a quienes hacen posible el medio más bello del mundo. Para terminar de recordarlo, os dejo el enlace al programita del 13 de febrero del año pasado en mi canal #UltimoEstreno de Youtube:



jueves, 31 de enero de 2019

Premios Goya 2019: sorprender, celebrar, emocionar


(Nota que me remite la Academia de Cine española hoy 31 de enero de 2019)

El cine español celebra su fiesta anual: los Premios Goya, que se entregarán este sábado, 2 de febrero, en el transcurso de una gala que persigue generar momentos televisivos que sorprendan, diviertan y emocionen. 
En su treinta y tres cumpleaños, estos galardones creados para reconocer a los mejores artistas y técnicos de nuestra cinematografía salen de Madrid, por segunda vez en su historia, y viajan a Sevilla, en cuyo Palacio de Congresos y Exposiciones (FIBES) se sentarán la mayoría de los 168 nominados de esta edición. Los cineastas Javier Fesser, Rodrigo Sorogoyen, Isaki Lacuesta, Arantxa Echevarría y Marcela Said; el guionista Paul Laverty; el compositor Alberto Iglesias; y los intérpretes Javier Gutiérrez, Antonio de la Torre, Jose Coronado, Susi Sánchez, Najwa Nimri, Penélope Cruz, Lola Dueñas, Eduard Fernández, Natalia de Molina, Anna Castillo, Carlos Acosta y Eva Llorach, son solo algunos de los nominados que vivirán in situ la ceremonia que La 1 de TVE retransmitirá en directo, a partir de las 22:00 horas. 
Un homenaje al cine español desde la comedia; las actuaciones musicales de Rosalía, James Rhodes y el trío formado por Amaia Romero-Rozalén-Judit Neddermann, que interpretarán una pieza compuesta por Manu Guix en la que se incluyen los cuatro temas nominados a Mejor Canción Original; un emotivo momento con la imitación del guionista y humorista Raúl Pérez; el número protagonizado por Berto Romero y David Broncano; el tributo que los "discípulos" Alejandro Amenábar, Jaume Balagueró, Juan Antonio Bayona, Rodrigo Cortés, Álex de la Iglesia, Juan Carlos Fresnadillo, Paco Plaza y Nacho Vigalondo rendirán a su maestro, Chicho Ibáñez Serrador, Goya de Honor 2019 –galardón que recibió en la Fiesta de Nominados–; y el recuerdo a los profesionales que nos dejaron en el 2018 marcarán la ceremonia, en la que no faltará el monólogo inicial con el que se repasará el cine español en el último año. Los andaluces Belén Cuesta, Martín Cuenca, Alberto Rodríguez, Manolo Solo, Jesús Carroza, Belén López, Cuca Escribano, Benito Zambrano y Adelfa Calvo participarán en la que es la edición número 33 de estos trofeos, velada en la que también intervendrán Belén Rueda, Eduardo Casanova, Leonor Watling, Daniel Grao, Keyvin Martínez, Nathalie Poza, Marisa Paredes, Rossy de Palma, Karra Elejalde, David Trueba, Santiago Zannou, Nora Navas y el equipo de baloncesto de Campeones, que en el año en el que las personas con discapacidad han tenido una mayor visibilidad e importancia entregarán un premio. 
Sílvia Abril y Andreu Buenafuente –repite por tercera vez– son los conductores de esta cita cinematográfica en la que el periodista Carlos del Amor salpicará con datos cinéfilos, anécdotas y curiosidades todo lo que ocurre en la entrega de estos galardones. Bajo la dirección de David Lillo, Enric Cambray, Buenafuente y Abril, la gala producida por la Academia de Cine en colaboración con El Terrat cuenta con la producción ejecutiva de Ana Amigo; la realización de José María Sánchez-Chiquito; el guión de Kaco Forns, Antonio Castelo, David Martos, Pilar de Francisco y Luis Fabra; y la producción ejectutiva de El Terrat de Ana Giménez. 
Un año más, los Goya 2019 son un ejemplo de la variedad de las películas españolas, como queda patente en las cinco producciones que se disputan el premio a la mejor película: El reino, con 13 opciones; Campeones, con 11; Carmen y Lola y Todos lo saben, con ocho cada una; y Entre dos aguas, con dos. 
La gala de la 33 edición de los Premios Goya cuenta con el patrocinio y la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, Aire de Sevilla, RTVE, Moët Chandon, LG, Idealista, L’Or, el ICAA, AECID, Fundación Cajasol, Fundación SGAE, EGEDA, AISGE, Comunidad de Madrid, Sensilis, ¡Hola!, Marco Aldany, FedEx, American Express, B the travel brand, Renfe, Lexus, Cornejo, ISEMCO y la Universidad Camilo José Cela. 

Orden de entrega de los Premios Goya 2019: Mejor Actriz de Reparto-Mejor Dirección de Fotografía-Mejor Montaje-Mejor Actriz Revelación-Mejor Guión Adaptado-Mejor Guión Original-Goya de Honor-Mejor Actor Revelación-Mejor Dirección Artística-Mejor Sonido-Mejores Efectos Especiales-Mejor Cortometraje Documental-Mejor Cortometraje de Animación-Mejor Cortometraje de Ficción-Mejor Actor de Reparto-Mejor Película de Animación-Mejor Película Europea-Discurso del presidente de la Academia-Mejor Dirección Novel-Mejor Canción Original-Mejor Música Original-Mejor Diseño de Vestuario-Mejor Maquillaje y Peluquería-Mejor Dirección de Producción- Mejor Película Documental-Mejor Película Iberoamericana-Mejor Actor Protagonista-Mejor Actriz Protagonista-Mejor Dirección-Mejor Película.

domingo, 27 de enero de 2019

74 años de la liberación de Auschwitz



Hoy se cumplen 74 años del final de una pesadilla para miles de personas. El 27 de enero de 1945, los soviéticos entraban en Auschwitz para liberar este campo de concentración y de exterminio, ominoso emblema del nazismo y los delirios mesiánicos de su líder. 
En estos tiempos en los que parece que el ser humano vuelve a cometer uno de sus errores más frecuentes, el olvido de las consecuencias de sus instintos más repugnantes, estoy convencido de que la solución sería que todo el mundo pudiera viajar a lugares como este. Desde escolares y personas de mayor edad. Que existiera un fondo económico mundial para que las Naciones Unidas nos llevaran hasta allí. A la humanidad entera. A observar, a respirar, a tocar con miedo. A sentir el escalofrío que produce lo que somos capaces de minimizar o incluso negar, mediatizados por los problemas del día a día, influenciados por la trivialidad de quienes lanzan consignas fáciles para volver a cultivar la semilla de odio usando nuestros disgustos, nuestras indignaciones porque las cosas no salgan como queremos y nos hagan buscar culpables por el camino más corto.
No fue hace siglos. Tampoco muy lejos. De hecho, un avión te lleva en cuatro horas a Cracovia desde España. Fue real. Y fue una de las mayores verguenzas de la humanidad.
Auschwitz es un lugar en el que la geometría de sus calles, de sus bloques, está hecha para la muerte. En el que respirar duele porque tienes la sensación de que haces daño y porque te haces daño a ti mismo. No es un ejercicio de autocastigo, nada más lejos de la realidad. En todo caso, pisar su suelo, entrar y salir de los bloques, de los barracones, de las cámaras de gas, es un minúsculo, invisible y testimonial acto de redención en nombre de la humanidad. Y sobre todo, una gran lección de historia para que las generaciones ya no venideras, sino la nuestra -insisto, tan olvidadiza- no vuelva repetir lo que nunca debió suceder.
Os recuerdo que en marzo estrenaré en mi canal de Youtube #UltimoEstreno el documental basado en el rodaje de 'La lista de Schindler' de Steven Spielberg: 'Cracovia, la ciudad invadida', un recorrido in situ por las localizaciones del rodaje del filme sobre el holocausto en Cracovia, captadas en mi viaje el pasado septiembre: Auschwitz, Plaszow, el barrio judío... y la comparativa con las imágenes de la película, además de comentarios, una visión general histórica de Cracovia, etc. y que contará con banda sonora original exclusivamente compuesta para este trabajo videográfico por Francisco Javier Belizón Perez y narraciones del prestigioso locutor y actor malagueño Pepe Marín.
Aquí tenéis el teaser del documental #cracovialaciudadinvadida: 
https://www.youtube.com/watch?v=ebgkHGQ43tU&t=6s


miércoles, 9 de enero de 2019


Hoy cumplo nada menos que cincuenta años.
Creo que, a pesar de parecer que es una edad ya considerada 'mayor', es un momento intermedio de tu vida. Has vivido lo suficiente como para no caer en los ingenuos errores del pasado, para tener perspectiva de las cosas, opinión propia y exponerla sin complejos y darte a valer en los ámbitos en los que ya has demostrado experiencia y conocimiento. A la vez, te queda camino por delante para continuar aprendiendo, pero sobre todo para sentirte cada vez más en paz con la vida, que no es ser cobarde, sino valorar también el tiempo, dedicarlo a ti y a quienes te quieren en la convivencia diaria y cotidiana; no discutir para no perderlo con lo que no merece la pena. Y sobre todo, buscar la felicidad que se consigue conforme avanzas en la paz, es decir, en los años.
La felicidad no conoce ambiciones espurias, no trepa por los muros, no da codazos, no es rencorosa ni miente; la felicidad no sube peldaños a ciegas sin saber si pisas a los demás. No menosprecia, no juzga, no es egocéntrica. La felicidad te hace mejor sin límites, te apacigua el espíritu sin límites, te hace libre sin límites... Me ha quedado muy Carta de San Pablo a los Corintios, lamento el sermón, pero tal como lo siento lo digo.
Sed felices.




lunes, 7 de enero de 2019

Los Globos de Oro que no hemos visto y no interesan a casi nadie



Esta noche dieron los Globos de Oro, eso que dicen que es la "antesala de los Oscar", después no coincide casi nada y por aquí nadie ha visto el 70% de las pelis nominadas porque no se estrenan. ¡Pacolmo gana lo del Mercury! 
Algunas apreciaciones más:
-Hasta febrero no se estrena 'The Green Book' en España, no perdáis el tiempo buscándola por los cines.
-Lo mismito con 'El vicio del poder', que hay que esperar a este viernes; 'La favorita' al 18 de enero, 'El blues de Beale Street' al 25 de enero y 'Crazy Rich Asians' ni está ni se le espera. Por cierto, en España se llamará 'Locamente millonarios', lo de decir que son chinos se ha obviado. Es decir, le quita la gracia a la peli desde antes de verla. 
-Y sí, es ella. La de 'Black Panther' nominada A MEJOR DRAMA es la del personaje de la Marvel, sí. No hay otra, tampoco busquéis. Era más dramón 'Supermán III', con ese hombre clonándose dándose de mamporros él mismo, o un individuo trauma con su tío al que le pica una araña radioactiva (!), con lo que escuece eso. 
-Hay que escuchar el discurso de Glenn Close, que ha sido lo mejor de la ceremonia. Un valiente alegato contra el machismo en el cine y en la sociedad.

Aquí tenéis la lista, por si a alguien le interesa.

jueves, 3 de enero de 2019

Vox mete en un callejón sin salida al PP y sobre todo a Ciudadanos



Al margen de que la eclosión de Vox sea un problema de enorme gravedad, lo que está sucediendo en las últimas horas conduce irremisiblemente a dos caminos: que el partido de extrema derecha tenga mayor peso en el gobierno andaluz o a la convocatoria de unas nuevas elecciones andaluzas. 
Si alguien pensó que Abascal y compañía iban a salir gratis, pecaron de una enorme ingenuidad. Especialmente el Partido Popular y Ciudadanos, aunque es probable que, más que ingenuos, sean ambiciosos en el sentido más pernicioso de la palabra. Cuando el poder ciega, se avanza firmemente hacia él sin que se llegue a advertir de los peligros que te rodean. Y por mucho que Vox no quiera que el PSOE gobierne Andalucía y lo 'natural' sea que respalde a la otra derecha para que forme gobierno, sus votos de investidura no van a ser un cheque en blanco. 
De manera que, sin ambages, la cosa está clara: O PP y C's recortan derechos a las mujeres y a su lucha por una igualdad aun no lograda, lo que supone un elevado y arriesgadísimo precio para gobernar en Andalucía, o no hay acuerdo y estamos abocados a una repetición de las elecciones.
Ni una cosa ni otra son buenas para los que ahora mismo se están frotando las manos con el pastel de la desgraciada comunidad andaluza, en manos -en teoría- de quienes quieren dejar nuestros muertos en las cunetas, a las mujeres sin políticas de legítima protección, a los ceutíes y melillenses tras un muro -ideal para que Roger Waters haga otro 'The Wall' vergonzantemente inspirado en este disparate- y otras lindezas contempladas en el programa, por cierto anticonstitucional y antiestatutario, de Vox. 
De manera que el facherío está metiendo en un callejón sin otra salida que la repetición de elecciones en Andalucía al PP y especialmente a Ciudadanos, que de sacrificar las políticas de igualdad, no podrá mirar a la cara a una parte de su electorado. Y C's no está en condiciones de desdeñar votos si quiere ser crucial en la política estatal. 
Si se repiten elecciones, tenemos la oportunidad de arreglar este desaguisado. Si algún inconsciente quería castigar a los partidos mayoritarios otorgando su voto a opciones estrambóticas, estoy convencido de que éstos han aprendido la lección y es hora de volver a la normalidad democrática, que no es otra que un bipartidismo bien entendido y organizado con opciones políticas estratégicas para apoyos puntuales y programático de las minorías.
Hacer creer que el bipartidismo es malo es una falacia, una mentira y un arma de desestabilización política. Todas las democracias históricas, desde la primera puesta en marcha por sistema parlamentario, lo fueron manteniendo la alternancia de dos grandes bloques en función del devenir histórico. Fragmentar este ideario es debilitar el poder de acción. El desatino de los gobiernos no tiene su origen en el bipartidismo, sino en no saber gobernar ni dar solución a los problemas que afectan a la ciudadanía desde el prisma progresista o conservador. No hay más opciones, si acaso -insisto- los ajustes provocados por minorías que requieren ser legítima y proporcionalmente atendidas. 
Mientras tanto, sufrimos lo indecible en estos días. Vox, en otro alarde de demagogia, habla de la desigualdad para desprestigiar las políticas de género. Desigualdad es no poner en práctica medidas para igualar lo que es históricamente desigual por la discriminación histórica impuesta.