miércoles, 31 de diciembre de 2014

Ya toca


Un buen amigo decorador me comentaba este mediodía, mientras conversábamos alrededor de una copa de manzanilla con Curro Torres e Isidro Aragón Tocino, que "ya toca". Es la frase que más vengo escuchando desde hace dos meses en boca de muchísimos isleños. Probablemente solo ambas palabras bastan para convertirlas en un buen slogan de cara a algunos acontecimientos y fechas que nos esperan en 2015.

Yo también, como tantos otros, digo que "ya toca". Toca hacer realidad lo que estábamos hablando, y también tocan otras tantas cosas. Toca dejar atrás seis años terribles en los que muchos hemos luchado para salir adelante, con aciertos y errores, pero sin detenernos ni un solo instante y mirando al frente. En muchas ocasiones sin saber si el camino llevaría a algún lugar, si habría luz o un precipicio que a base de esfuerzo e incluso intuición se ha logrado bordear. Toca respirar profundamente porque, aun sabiendo que quedan largos trechos por recorrer, el aire parece purificarse y darte aliento poco a poco.

Toca porque quien confía en ti tiene tu confianza y quien no lo hace ni siquiera te sirven sus huellas para recordarlo y menos aun seguirlas. Toca porque hemos sabido valorar lo que teníamos, administrar lo heredado de otros tiempos, privarnos de lo accesorio, refunfuñar contra todo como bálsamo ante las dificultades, pero sin hacer daño a nadie. Toca porque sabemos cerrar puertas dejando gratitud y paz y abrir otras proponiendo ilusión y experiencia. Toca porque dos mil quince suena a gloria, a niña bonita como la de la fotografía, a la que también le toca porque ya es hora de una vez por todas.

Toca porque nos lo merecemos, qué puñetas... Pero saber que es así solo se descubre con la perspectiva que te otorga el tiempo, así que hasta que no pasen otros 365 días no podremos decir si nos merecimos este año que suena a solemne en su primer semestre y tintineante en su segunda mitad. Algo así como dijeron de Marlene Dietrich, aquella mujer cuyo nombre empezaba como una caricia y acababa como un latigazo.
Sed felices esta noche y preparaos con ilusión para el 2015. Y no le faltéis el respeto aunque venga cargado de nuevos horizontes. Porque ya toca.

viernes, 21 de noviembre de 2014

'Diario de un blog' se presenta en San Fernando

Hoy viernes, a las nueve de la noche, tendré el honor de cumplir con uno de los encargos que con más cariño he acogido en los últimos meses: presentaré el libro 'Diario de un blog', de mi buen amigo Jesús Rodríguez Arias. Compartiré esta tarea con dos personalidades de relevancia, el sacerdote José Antonio Medina Pellegrini y el general de brigada Agustín Rosety Fernández de Castro. Creo que cada uno de nosotros enfocará sus palabras de presentación según diferentes aspectos del libro, por lo que más enriquecedora para conocer 'Diario de un blog' no podrá ser.

Os esperamos esta noche. Mientras, Jesús y yo hace días hemos hecho lo que más nos gusta cuando nos reunimos: conversar sin parar al calor de una buena copa de brandy.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Cinesa: del emporio en la provincia a la paulatina desaparición

Islatelevisión, emitiendo un programa especial desde los cines Bahía Sur en los años noventa. Presentaba Santiago Muñoz y le acompañaban Enrique Barrilaro, gerente de las salas, y un servidor.

Cuando el centro comercial y de ocio Bahía Sur abrió sus puertas, uno de los atractivos más esperados fueron sus cines. La inauguración de las seis salas regentadas por la compañía Cinesa fue todo un acontecimiento en aquel junio de 1992, con la presencia de personalidades y el presidente de la exhibidora, Alfredo Matas, una institución en el mundo de la industria del cine.

Veintidós años después, las cosas son muy distintas para la empresa, que desde Cataluña había desembarcado con una fuerte inversión en Andalucía y decidido llevar a cabo una política de expansión en la provincia gaditana centrado en San Fernando y posteriormente en Los Barrios. En aquello tuvo mucho que ver su director de Marketing, Ricardo Gil, que con el curso de los años dejó la compañía catalana que, bien por miopía estratégica empresarial o por los convulsos cambios en el complejo mundo del cine, al que los nuevos formatos, la piratería y la constante necesidad de mejora de las instalaciones y servicios que se ofrecen, han dado al traste con pilares básicos durante décadas para poder visionar películas en nuestras poblaciones.

Cinesa vino a San Fernando arrollando con su nuevo concepto multiplex mientras José Luis Ballester, propietario del recordado Cine Almirante, trataba de hacer la vida imposible a la promotora catalana, al Ayuntamiento y a todo lo que pudiera significar implantar una competencia brutal de abultado marcador: seis películas de una sola tacada frente a dos y estrenos al unísono en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla... y San Fernando.

El pez grande se comió al 'último día improrrogable a petición del público' y nadó en océanos durante años. Después se convirtió en uno más, sufrió las incertidumbres de la crisis del sector y definitivamente abandonó continuar su apuesta por el sur para centrarse en la España hacia arriba, aunque en la provincia gaditana conservó los cines de Marbella y las 18 salas de exhibición del centro comercial Bahía Plaza de Los Barrios.

Ahora, la compañía ha echado la baraja en el Campo de Gibraltar. Las salas de cine que se ubican en el Bahía Plaza de Los Barrios han cerrado este martes 18 de noviembre, lo que deja a esta zona de la comarca del Campo de Gibraltar sin posibilidades de disfrutar del séptimo arte en la gran pantalla.

Unos 30 trabajadores están afectados por esta medida, aunque fuentes cercanas a la empresa que gestiona el centro han señalado a Europa Press que “en breve podría haber buenas noticias”.

En las últimas semanas se han llevado a cabo reuniones entre trabajadores, centro comercial y autoridades políticas y sindicales para tratar de evitar el cierre y mantener los puestos de trabajo. Aunque el cierre de las salas de cine en la localidad barreña “es una realidad”, confían que en el plazo de un mes “otra operadora pueda abrir las salas”.

Explican que es ahí donde se están centrando los esfuerzos. Pero la realidad es que aquella empresa que en San Fernando demostró las virguerías de la calidad de imagen y el sonido digital proyectando unos minutos de 'La familia Addams' a los invitados de postín se ha marchado del último reducto que le quedaba en la provincia, aunque no con la misma e injusta indiferencia que abandonó Bahía Sur en una ciudad, San Fernando, que cuando pierde algo parece preferir guardarse los lamentos para sí, sufriéndolos en un silencio casi indolente.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Ennio Morricone cumple 86 años



Ennio Morricone ha cumplido hoy 86 años. Quizás la única leyenda viva que nos queda de la música de cine desde que a mediados de los años cuarenta comenzara a componer con un estilo que no sería correcto compararlo con el sinfonismo norteamericano heredado centroeuropeo.

Sus obras, intimistas en muchas ocasiones, frescas y más propias de la música mediterránea, por las que también en determinados casos ha pasado el tiempo pero convertidas en máximos exponentes de una época y de un tipo de cine, es el legado de un maestro que tuve la oportunidad de conocer en Sevilla hace años y posteriormente en alguna cita más.

Seré un poco raro, pero siempre me fascinó, por encima de muchas de sus bandas sonoras más conocidas, 'La leyenda del pianista en el océano'. Una auténtica maravilla, como aquí podéis comprobar al menos un par de minutos.

Felicidades, maestro. Sigue con nosotros por muchos años más a pesar de tus últimos tiempos 'pachucho'.

domingo, 9 de noviembre de 2014

25 años de la demolición del muro de Berlín

Doble motivo para este tema: Hace 25 años que, tal día como hoy, comenzaba la demolición del muro de Berlín. Y en apenas unas horas, Pink Floyd saca al mercado su nuevo disco, 'The Endless River'.

Dedicado a todos aquellos que quieren derribar los muros de la injusticia, la intolerancia y, sobre todo, lo que en la mayoría de los casos las provoca: la incomunicación que en 'The Wall' era la gran y triste protagonista.

lunes, 20 de octubre de 2014

Una baja temporal

Una baja temporal es un eufemismo.
Un preservativo picado, un chubasquero de porexpán chorreado de aguarrás;
un maquillaje de Bette Davis en San Sebastián.
Un contigo por el bulevard y sin ti por calle Real.

Te marchas por la puerta de delante para subir por detrás
mientras te prohíben hablar con el conductor.
"Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?" suena en un bar
con servilletas llenas de ilusiones rotas por tarjetas black.




sábado, 4 de octubre de 2014

Francesco

El 4 de octubre debería servirnos para recordar las enseñanzas de San Francisco de Asís y, porqué no decirlo, sus reivindicaciones. Hace unos años estuve en esta preciosa localidad italiana y pude comprobar el verdadero espíritu de un hombre que quiso promulgar la sencilla belleza de la humildad, plasmada no solo en su basílica, en su tumba, sino en cada piedra de un pueblo por el que parece no han pasado los siglos en el sentido más positivo de esta afirmación.

Por mucho que he tratado de entender, de leer, de descubrir, no llego a comprender cómo en el legado de Francisco pueden existir tantas manifestaciones de ostentación y obras realizadas por su propia orden y quienes la han utilizado, que no tienen nada que ver con las básicas enseñanzas y la doctrina que predicó. Vivimos en un mundo en el que sería muy necesario poner en práctica sus ideas y para la Iglesia yo diría que crucial. Pero 'Francesco' siempre fue muy incómodo y había que 'reprogramar' sus enseñanzas, algo que la jerarquía de la Iglesia logró apenas varios siglos después.

Mi sencillo homenaje a un hombre que, si no llega a ser santo, hubiera bastado aprender de su intrínseco sentido del valor de lo humano, despojado de todo lo accesorio.

"Francisco, vete y repara mi iglesia, que se está cayendo en ruinas...". Fue la frase que le cambió la vida. Tan actual como hace nueve siglos.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El Teatro de las Cortes

Mi particular homenaje al Teatro de las Cortes de San Fernando, hoy convertido en enclave crucial de los actos del 24 de Septiembre. La fotografía es de mediados de los noventa, cuando se inició una recuperación que viví paso a paso por mi profesión.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Cataluña, ¿a la 'escocesa'?


¿Los caminos legales emprendidos por Escocia y Reino Unido para legitimar su referéndum son aplicables a Cataluña y España?

Mucho me temo que la respuesta debe ser negativa aunque no lo es tanto por razones históricas y políticas como por metodología y corrección democrática. En un asunto complejo y de posturas extremas alimentadas por el nacionalismo en sus modelos centrípeto y centrífugo. Lo que resulta obvio es que el procedimiento llevado a cabo para hacer realidad la consulta escocesa apenas ha dejado resquicio alguno para dudar de su legalidad, mientras que cualquier convocatoria de esta naturaleza que se lleve a efecto en Cataluña, en indistintas comunidades autónomas españolas, no posee marco jurídico alguno en la que pueda justificarse.

No debemos tener miedo a configurar una España definitiva que no solo evite velocidades distintas a la hora de trabajar juntos en función de lo lejos que nos encontremos de Madrid o de Barcelona, sino que también nos sirva para de una vez por todas conocer qué queremos ser de cara a un futuro en el que una nación jamás podrá abandonar sus complejos a la hora de halagar su destino unitario si no aceptamos todas las fórmulas democráticas posibles que nos lleven a conocer sin tapujos qué es lo que queremos.

Por eso, personalmente, no me asusta procedimiento alguno que permita jugar con las cartas boca arriba, las que debemos no marcar con la corrupción política como patente indeleble del nacionalismo por el caso Pujol porque de esta manera los independentistas tendrían sobrados motivos para identificar el estado unitario con los lamentables casos de Bárcenas, Fabra y demás que han campado a sus anchas por el territorio patrio. Ha llegado el momento en el que quizás debamos considerar que revalidar la confianza en el mapa geopolítico que trazamos en su momento no es solo una necesidad de estabilidad, sino una identificación necesaria en el tiempo y urgente que abra el melón de una Constitución blindada por el miedo y espolvoreada por la naftalina provocada por el ineludible transcurrir de cuatro décadas de un inmovilismo que ha provocado que todos terminemos en el saco de 'la casta' populista de Podemos. No es valentía, ni suicidio nacional ni experimentos de alto riesgo: reformar la Constitución es tarea de todas las fuerzas políticas a través de un gran pacto nacional que reconfigure las normas, desde las relativas a la justicia de a pie de calle hasta lo que algunos se empeñan erróneamente en considerar intocable: la unidad de un Estado lastrado y caminando a tres cilindros si varios millones de ciudadanos -lejos de una opción residual- no creen en él.

El referéndum que promueve el nacionalismo independentista catalán es a todas luces ilegal, como lo es la Ley (?) aprobada esta tarde para efectuar la consulta. Elevar lo aprobado por el parlamento autonómico a nivel de norma legal es paradójicamente una ilegalidad en el marco constitucional, en el ámbito del tablero en el que debemos dirimir el futuro que queremos. Artur Mas, interesadamente, a piola entre la impaciencia y la necesidad del baño de masas para un partido malherido, se empeña en empezar a construir la casa por el tejado, y la argamasa para sujetar las tejas se las proporciona, torpemente, los constitucionalistas con sus temores apocalípticos sobre la supuesta desmembración del país. Mas no tiene derecho a convocar la consulta no porque constituya una más que dudable amenaza contra la unidad del Estado español, sino porque el procedimiento es absolutamente irregular. Tanto como que el constitucionalismo arrime el ascua a la sardina y defienda la absurda idea de que un extremeño vote si quiere que Cataluña se quede en España.

Si no existiera miedo a ser España en conciencia, todos los partidos políticos -especialmente con el gran esfuerzo que ello le supondría al PP- firmarían un gran pacto encaminado a cambiar las reglas democráticas para permitir a todos los españoles definir qué quieren ser y no obligarlos a serlo por decreto inmovilista. Ello permitiría configurar democráticamente el mapa definitivo de un país que, de continuar por estos derroteros, seguirá creando víctimas con las que alimentar la independencia. Aceptar la posibilidad de que existan millones de españoles que no quieren serlo y tengan la opción de decidirlo es un ejercicio de normalidad democrática siempre que lo permita el sistema con las garantías jurídicas que le podamos otorgar con un nuevo modelo. Todo lo que no signifique comenzar a cambiar desde la base pertenece al ámbito de lo ilegal.

Si alguien teme que Cataluña vote con posibilidades de independizarse es que no posee la suficiente confianza no en las campañas que emprenderían cada formación política en defensa de la permanencia en España, sino en la propia historia que sería necesario llevar a los desorientados defensores del independentismo, en la tarea de explicar las andanzas de un país forjado por reinos 'independientes', que se nos han olvidado en detrimento de darle más importancia a estupideces triviales que aprenden nuestros jóvenes, nuestros estudiantes. Si los esfuerzos se volcaran por enseñar la historia a nuestros ciudadanos, la manipulación no camparía a sus anchas, desde Cataluña hasta Granada o Córdoba y su mezquita. Pero estamos en un país en el que 'El chiringuito de Pepe' vence en espectadores a 'Isabel' en prime time nocturno, y no precisamente por las cualidades de una serie o los deméritos de otra.

Todo se resume en voluntad política y legislativa que termina por ahuyentar fantasmas. En Gran Bretaña no existe una Constitución aprobada y refrendada por todos los ciudadanos como en España sucedió con la Constitución, pero miramos para otro lado a la hora de valorar los resultados abstencionistas en 1978 en comunidades históricas como Cataluña y el País Vasco. En Escocia no ha sido necesario el fatigoso proceso de cambiar una constitución para convocar legalmente un referendum. La Ley de 1998, que fue la que concedió la autonomía a Escocia, especificaba que cualquier cambio en el país dentro del ámbito que nos ocupa debía ser aprobado por Londres. Y en octubre de 2012, cuando Cameron y Salmond firmaron el acuerdo del referéndum, lo que acordaron fue la concesión de Londres a Edimburgo de la celebración de un referéndum. Hasta entonces, cualquier convocatoria hubiera sido tan ilegal como la que quieren hacer los independentistas catalanes. Algo cambió en Escocia, en Reino Unido, que posibilitó la consulta. El Acuerdo de Edimburgo, firmado en 2012, fue la culminación de un proceso de legitimización. Es el punto que nos queda, la asignatura pendiente. Mientras no se logre, con el consenso de todos, el delirio mesiánico de Artur Mas es, a todas luces, ilegal.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

No podemos seguir así

No. No podemos seguir así. La Isla no se merece este panorama en cada barrio, en cada esquina. Los isleños no podemos hacer esto con nuestra ciudad. No podemos abandonar impunemente lo que nos sobra en cualquier calle, abocando a San Fernando a que muestre panorama de dejadez, nulo mimo y absoluta desatención hacia el bello entorno en el que vivimos, en el que antaño nuestras calles lucían fachadas blancas y almenas luminosas, cierros señoriales y casapuertas de preciosa azulejería, en las que los naranjos expandían su verdor y la luz y la cal eran señas de identidad de una ciudad que hemos vuelto gris y áspera...
Los ciudadanos no podemos hacer esto ¿No queremos a La Isla? Es la única razón que se encuentra para comportarnos así. Los gobernantes municipales, ¿no tienen intención de concienciarnos de la necesidad de regenerar nuestra localidad? ¿No piensan alentar, ilusionarnos a todos con el sueño de una Isla bonita y a unir a ello todos los medios posibles para que funcione a pleno rendimiento el servicio de recogida de este tipo de objetos?
La fotografía es del lunes 15 de septiembre por la tarde. Como esta, y desde muchos meses atrás, poseo una lamentable colección. No. No podemos continuar así. No puede fallarnos la mentalidad. Ni a ellos permitirles la dejadez.

sábado, 6 de septiembre de 2014

'El Niño': todos contentos


Conocí a Daniel Monzón personalmente en noviembre de 2002. Su nombre permanecía indefectiblemente relacionado con Fotogramas, revista de cabecera de todo amante del cine que se preciara. De escudriñar las películas pasó a hacerlas y se había iniciado varios años antes con el riesgo que suponía rodar un filme de aventuras, espadas y brujería en tiempos actuales y en España. Pero 'El corazón del guerrero' sirvió para comprobar primordialmente el nacimiento, con buenos presagios, de dos hombres de cine: Monzón y Roque Baños, el gran compositor que ha permanecido unido al director durante esta década y media. De hecho, nuestra cita fue en los desafortunadamente desaparecidos Encuentros Internacionales de Música de Cine que se celebraban en Sevilla, que cada año cubría informativamente, y que en aquel otoño reunió a Roque Baños y tres directores: Emilio Martínez Lázaro, Álex de la Iglesia y Daniel Monzón, que acababa de estrenar 'El robo más grande jamás contado', un producto al amparo del cine de Blake Edwards que corroboró la versatilidad de Monzón a la hora de proyectarse tras la cámara. Una moldeabilidad sinóptica que acompañó de grandes dosis de inteligencia, y así, por los fotogramas de Monzón fueron pasando alquimistas, cuadros de Picasso o los suicidios de 'La caja Kovac', de la que en cierto modo bebe la nueva y exitosa 'El niño', con 800.000 entradas vendidas en solo una semana.

Ha vuelto a ser listo, Daniel Monzón. Ha sacrificado honradez cinematográfica por concesiones para lograr que, de forma unánime y entusiasta, los espectadores se coloquen del lado de la película.

Otorgándole al director las loas correspondientes por superar las dificultades de hilvanar una historia centrípeta que termina por entramar a sus personajes colocados en envolventes escenarios naturales, no obstante se obstina en contentar a todos de manera demasiado descarada, de cuyo empecinamiento nacen estereotipos policíacos manidos -policía solitario y honrado; compañera asexuada a pesar de la estupenda Lennie; colega de pistola no fiable/traidor-bisagra para crear vericuetos en posibles desenlaces- y, especialmente, historias menores destinadas a consumidores de series televisivas que lastran largometrajes como este. Es el caso concreto de la relación amorosa del personaje que encarna Jesús Castro con Amina (Mariam Bachir) que, hábilmente, Monzón sostiene a distancia del espectador para disimular la carnaza, obteniendo como resultado una desdibujada y previsible relación sin interés. Hubiera sido más apasionante -y honesto- haber profundizado en la callada historia, viva y dolorosa, de las mujeres que, a pocos kilómetros de donde escribo ahora, cruzan fronteras, sirven a sus 'amos' y, como si retrocediéramos a siglos pasados, constituyen una oprobiosa fila diaria e interminable de madres que luchan cargando de uno a otro lado de dos continentes.

Sí resuelve extraordinariamente el director las escenas de acción y no duda en crear descaradamente y sin complejos al nuevo monstruo cinematográfico tras desaparecer, hace ya años, el genuino. Y es que Tom Cruise debe estar mordiéndose las uñas si ha llegado a visionar el cartel oficial de 'El Niño'. Tantos años tratando de imitar al maestro y un gaditano, un vejeriego, es capaz de mostrar la penetrante mirada del buscavidas más sublime del celuloide en un solo afiche sujetado con chinchetas en salas de cine abarrotadas de público del público más heterogéneo que pueda sentarse en las butacas donde Roque Baños ha decidido pespuntear los fotogramas con un correcto y tópico incidentalismo y los más fanáticos pueden esperar a los créditos finales para escuchar la canción de India Martínez.

En las fotografías que acompañan al texto, Daniel Monzón (2i abrazado por Roque Baños) junto a Álex de la Iglesia y Emilio Martínez Lázaro y abajo, la página del periódico de aquel noviembre de 2002.


viernes, 5 de septiembre de 2014

La Isla oculta. Casería de Ossio


Llegué tarde con mi cámara fotográfica para captar a las musas de Mota. La próxima vez que hable con él, le reñiré cariñosamente por no avisarme. Hubieran conformado un excepcional escenario para captar imágenes, como así hizo Amor Aparicio y mostré en días pasados. Si Storm Thorgerson, diseñador de las portadas de los discos de Pink Floyd o Alan Parsons hubiera recalado por allí, habría disfrutado una enormidad.

Ya que estaba en 'la cara oculta de La Isla', no me resistí a disparar algunas fotos, aunque de ella ya tengo trabajos de años atrás. Si alguien no ha visto las casetas de los pescadores que miran al mar, difícil resulta localizar estas imágenes en San Fernando. El colorismo que llena de vida el inclasificable paisaje 'urbano playero' es tal cual muestra la fotografía. Más preocupante es la segunda que capté con el móvil, no con la Nikon. En ella se aprecia el supuesto 'progreso' al fondo, con el nuevo puente sobre la Bahía de Cádiz.  Digo presunto porque jamás he entendido las bondades de esa obra faraónica que ha costado los mismos millones que Cádiz necesita para muchas otras infraestructuras y combatir el desempleo. Sea como fuere, y a pesar de mi opinión contraria, en el horizonte se adivina el puente. En primer plano, a la orilla de La Isla, ladrillo destruido, conformando una sonrojante esquina a una playa que podía ser una joya para la ciudad.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Las musas de Mota, en la Casería de Ossio



Doce musas creadas por el artista Antonio Mota levitaron ayer sobre las aguas de la Bahía al son de las notas musicales de Joaquín de Sola. Así comienza un documental que, amparado por la empresa Stand Up Art Gallery, trasladará esta singular serie escultórica a los lugares más emblemáticos de La Isla para continuar con la grabación de un documental que contendrá además diversos temas musicales de artistas de la tierra.

Las piezas, un total de doce, nacieron como homenaje a las musas griegas: las nueve que en la antigüedad clásica personalizaban las diferentes virtudes femeninas, y a las que Mota ha añadir de cosecha propia en referencia a las mujeres de su vida: "mi madre, mi hija y el amor de mi vida", explica el también autor del portentoso Camarón de La Isla de la Venta de Vargas.

Las doce esculturas femeninas esperan ser pronto fundidas en bronce para enriquecer el patrimonio artístico gaditano pero, de momento, son ejemplares realizados en resina de poliéster y fibra de vidrio los que tomarán partido en esta exposición itinerante dada su facilidad para ser transportadas de un punto a otro de la ciudad.

Si bien, es cierto que a los seguidores de la obra de Mota y amantes del arte en general no les resultarán desconocidas estas piezas que, durante su proceso de creación, han tomado partido en diferentes muestras artísticas de Algeciras, Jerez o Sevilla. Las tres más veteranas se expusieron, de hecho, hace ya tres años, cuando Mota ingresó como académico en la Escuela de Arte de Cádiz.

Es ahora, sin embargo, cuando estas figuras protagonizarán al completo un videoclip que las llevará a visitar enclaves isleños con solera como las salinas o la Casa Consistorial. La primera de estas paradas tuvo lugar el lunes en la playa de La Casería, donde fueron grabadas en diferentes posiciones a lo largo de la jornada, durante las luces de la mañana, la tarde y el ocaso. El artista Joaquín de Sola tomó asiento entre ellas para rodar unas tomas mientras entonaba la pieza musical Playita de La Casería, creada en su día para el grupo Ea! gracias al talento de Trisco y Carlitos Bey, y que, en esta ocasión, ha sido recuperada bajo la dirección de la productora de Antonio Jiménez.

Está previsto que la próxima grabación se desarrolle en la salina de San Vicente, una de las pocas explotaciones que ha sabido sobrevivir entre las decenas con que contó San Fernando en su día gracias a la capacidad reinventiva de la familia Ruiz Coto.

Desde la entidad encargada de promocionar al genial Antonio Mota -Stand Up Art Gallery- informan que, a partir del 12 de septiembre, éste inaugurará una nueva exposicion en la vecina localidad de Chiclana de la Frontera. Una nueva muestra que está ultimándose y no dejará indiferente a nadie mientras las doce musas del artista recorren La Isla en busca de nuevos y paradigmáticos escenarios.

(Fuente y texto: Diario de Cádiz. Fotografías: Amor Aparicio Mota)


domingo, 31 de agosto de 2014

La manipulación en las redes sociales


Aseguran que estamos manipulados por las redes sociales. Incluso los todopoderosos responsables de facebook han reconocido que las noticias, post o como quieran denominar a los textos o fotografías que aparecen en nuestros muros no han seguido, durante un tiempo, las lógicas secuencias en función de a quienes visitamos virtualmente más, personas cercanas mayormente, etc. No obstante, parecen ser experimentos en solo una parte de internautas con perfiles, utilizados como conejillos de india para ver por dónde respiramos. Un reciente experimento también se llevó a cabo para confirmar si el personal se crispa más de lo normal al hacerle leer mayormente desgracias o noticias negativas, así como casos de corrupción política, por ejemplo, que es la única que debe existir, porque a la gente le ha dado por crucificar a alcaldes, concejales y diputados pero no hace lo propio con presidentes de clubes de fútbol, empresarios que también reciben millones de euros procedentes del erario o mangones en asociaciones de pueblo, incluidas algunas muy pías.

Estas gracietas de los 'sociólogos' de facebook o twitter resultan muy complicadas comprobarlas en el día a día, cuando existen otras manipulaciones mucho más de andar por casa que desgraciadamente transforman la sustancia gris de los responsables de los perfiles en afrecho para bestias. Y así, nos encontramos con que  seudo medios de comunicación que jamás habíamos sabido de sus burdas existencias quieren hacernos creer que Hugo Chávez se ha transformado en una gorda de playa con bañador tras hacerse varias operaciones. El enlace no tiene desperdicio, y se ve que el director de este panfleto visita poco el litoral:

http://eldeforma.com/2014/08/27/fotografia-de-hugo-chavez-con-vida-causa-controversial-mundial/

Por ahora, y en esto de las pamplinas que la gente cree a pie juntillas y convierte en virales disparates a pares, la del presidente venezolano se lleva la palma a la mayor carajotada del facebook, por delante de la sirena encontrada con forma de chipirón, el padre que abre la puerta y de repente encuentra a su hija haciendo no sé qué o la estatua de la Virgen hallada en el mar "milagrosamente en el Océano Índico", cuando la realidad es que lleva décadas en Filipinas haciendo de espantapájaros para que el personal no pusiera dinamita y pescara ilegalmente.

Y es que facebook es maravilloso y su gente más, especialmente quienes escriben frases de Gandhi que él jamás pronunció o mantienen encendidas discusiones con sus parejas matrimoniales a base de lanzamiento de indirectas a la vista de todos, mientras ella escribe desde el dormitorio y él en el aseo.

sábado, 30 de agosto de 2014

Comunicación


Creo firmemente que la incomunicación es el principal problema que el ser humano encuentra a la hora de avanzar. Lo peor es que, en realidad, no la halla por el camino, sino que la practica ¿como algo innato en sus cromosomas?

Hay mucha gente que se mira de reojo, que termina acabando enfrentada, por evitar comunicarse. También es probable que exista quienes prefieren quedarse en su mentira, a sabiendas que al exponer sus cartas ante el otro, no podrá sustentar la defensa de sus planteamientos, que le son más útiles creyéndoselos que apartándolos si se comprueba la verdad. Pero son partidarios de seguir en sus trece e 'incomunicados'.

Es preferible sentarse, discutir si es necesario, extraer conclusiones gracias a la comunicación. Si la sacrificamos por la verdad amoldada a nuestras filias y fobias, no avanzaremos.

La fotografía es de una de las cabinas telefónicas que aun existen en San Fernando. Creo, porque es de 2013. Su título hace referencia a un conocido album de Dire Straits.

domingo, 24 de agosto de 2014

Pasó la Vuelta Ciclista. ¿Y ahora, qué?


Estoy convencido de que en La Isla nadie ha estado en contra de que San Fernando haya sido centro neurálgico de la Vuelta Ciclista a España durante un día. Sería de necios. Ni los más reivindicativos isleños de la Bazán ni mis vecinos de la Casería de Ossio han querido constituir una plataforma judeomasónica contra quienes han gestionado, o aprovechado, el paseíllo de Contador y compañía, que se les ha contemplado muy bien a vista de pájaro, tanto como la maravillosa geografía de La Isla, sinuosa, tejida entre caños y el inigualable envoltorio de la orilla de una playa cansada de esperar, desde hace dos décadas, aquel club hípico, el camping de la Leocadia e instalaciones hoteleras con encanto que anunció Andrés Ruiz Pizones, ¿lo recuerdan?

No quiero ni pensar que los vecinos de la Bazán están chinchando de rabia por una Avenida Pery Junquera de color escalextric y la bilis la hayan plasmado en las redes sociales. Los isleños de ese barrio, donde de entre los adoquines de sus calles crecen malas yerbas a sus anchas, los descampados de cristales de botellas muestran su cara más vergonzante a todo aquel que circula hacia el Puente de Hierro y la iluminación brilla pero por su ausencia, solo han querido preguntar, pero lo han hecho con otras palabras y fotografías para evitar que alguien piense que están mintiendo. Por su parte, los isleños de la Casería no han boicoteado la Vuelta llevándose los malos humos de los incendios que sufren en Fadricas II al inmaculado asfalto de juguete, ni han encargado pancartas con imágenes del tercermundismo en el que viven sus asociados de la calle Escritor Germán Caos, rotulada en memoria de aquel amigo amable y educado que conocí cuando visitaba la redacción del diario que La Isla tuvo hasta agosto de 2008 para dejar sus artículos de colaborador. Don Germán no se merece esta calle, como seguro estoy de que sus vecinos tampoco. Ni los bazaneros la asquerosidad de las aceras, de la calzada...

Lo que los isleños han querido decir cuando en clamor han alzado su mano para protestar por la Vuelta Ciclista antes de su celebración y han inundado las redes sociales de lamentos no es un grito de ingratitud ni de desconocimiento de los "grandes beneficios económicos que para esta ciudad supone tan gran acontecimiento". Lo que los ciudadanos se preguntan, desde la perspectiva poliédrica que otorga la situación de cada barrio, de cada familia isleña, de cada manera de ser y manifestar las cosas, es qué va a pasar a partir de este domingo. ¿Y ahora, qué?

Las bicicletas son para el verano en La Isla, transformada en Villar del Río por un día. Hasta los más escépticos -insisto- se habrán asomado a la ventana a ver a estos pedalear y dejar atrás los caños, los esteros, la belleza de verdad de La Isla, que para eso lo es, lo que no se ha sabido aprovechar hasta el momento y en todo casi ir cargándonos individualmente y con un urbanismo ciego y anárquico a nivel global practicado durante varias décadas por gobernantes alumnos de la frase más famosa de Manuel Fraga, aunque de distinto color político.

¿Y ahora, qué? Lo que los isleños creen y afirman es que San Fernando está mal, muy mal, y la lógica reacción de quienes están jodidos es que si no arreglas este desastre no vayas a venderme algo como si fuera el bálsamo de fierabrás. Si los pasos de peatones del barrio del Cristo o de la Bazán estuvieran pintados todo el año, la señalización vertical adecuada; si la Magdalena no fuera un paseo marítimo abandonado y maloliente y las curvas de Capitanía no estuvieran marcadas por orines enquistados de perros en las bases de la farolas desde hace meses; si nuestra playa de Camposoto no fuera un estercolero y un camino de matojos en una carretera tercermundista, y el barrio de la Pastora no estuviera infestado de cucarachas; si entrar en la ciudad no fuera creer que estamos ante un decorado de la Segunda Guerra Mundial al lado de un castillo milenario enfoscado y encerrado entre alambradas, entonces tus ciclistas dando vueltas por la ciudad serían bienvenidos por unanimidad. Pero va a ser que se maquilla el extrarradio como jamás se había hecho mientras el resto de La Isla se ahoga en mierda y porquería porque no se limpia, y lo poco que se hace queda inutilizado ante actitudes gamberras que provocan sonrojantes imágenes de colchones tirados por las calles, muebles destrozados al lado de contenedores, lavabos y wáteres abandonados en las esquinas y un puente de la Casería que desde hace mes y pico está protegido por vallas agarradas con presillas debido al peligro que entraña, oxidado y con herrumbre.

Cuando Teófila Martínez llegó al gobierno de la capital gaditana, el barrio de El Pópulo era intransitable, en el Teatro Falla se comían pipas y los puticlubs conformaban una sórdida ruta desde La Viña a la Catedral. Los excrementos de perros formaban parte del paisaje, la playa de Santa María del Mar solo existía para los quinquis y en la zona de Isecotel pillé una infección cutánea tras bañarme por el mal estado del agua. No me lo cuentan, lo viví todo en primera persona. Ni los gaditanos de hace veinte años eran más proclives a ser guarros que los de ahora, ni los isleños actuales no tienen remedio. Lo que resulta obvio porque así nos lo enseña la historia es que el dirigente de una comunidad humana es quien alienta, ilusiona, anima, pone los medios y después sanciona si es necesario a quienes dependen de él y hacen caso omiso al civismo. A Antonio Gallardo, de 'El malagueño', le pueden ustedes preguntar qué hizo el Ayuntamiento capitalino para apoyar a unos vecinos a los que logró ilusionar para recuperar la imagen -y la economía, que no se olvide- de su barrio, así como la Junta de Andalucía en materia de rehabilitación de inmuebles. En una entrevista publicada en el portal Youtube de 'andaluciainformación' el 14 de marzo de 2013, Gallardo explica: "El barrio se convirtió, como bien recordará la gente de la época, en una zona con una mancha oscura, mucho proxenetismo, prostitución...En los ochenta con el tema de la droga, hasta convertirse hoy día en un referente turístico, artesanal para la ciudad, premiados por la Junta, presentes en Ifeca y en los actos culturales de Cádiz...".

Ni los gaditanos eran más puercos que ahora ni los isleños más limpios entonces. Se trazó pues una línea de actuación destinada a trabajar por un modelo de ciudad, sin vacilaciones, en el que el ciudadano viviera a su alrededor las transformaciones encaminadas no solo a rehabilitar la imagen de Cádiz que provocara una simbiosis necesaria entre 'Ayuntamiento volcado-ciudadano que observa resultados' y una sinergia 'ciudadanos que observa resultados-ciudadano que participa'. De eso debe bien saber el actual alcalde isleño, José Loaiza, al que precisamente conocí siendo concejal de Urbanismo de Teófila Martínez, cuya batalla contra la infravivienda, en una relación amor/odio con la administración autonómica, hizo mucho y bien por Cádiz en pocos años. ¿Qué sucede con los inmuebles que en San Fernando se encuentran abandonados desde hace décadas?

En definitiva, que la gente está muy quemada y poco alentada, lo que por otra parte no le da derecho a dejar la arena de Camposoto anidada de tampax femeninos, según asegura en su facebook Milagros Pérez Estrada, denunciándolo en el grupo 'San Fernando Enfadado', un círculo de isleños -645 miembros hasta este domingo- dispuestos a subir fotos y textos de denuncia sobre el estado actual de San Fernando, y que se une a otros como 'Mosquito porculero' (1.357 miembros) y que seguramente para algunos estará plagado de "socialistas que no dejan avanzar a esta ciudad", aunque en él arrecien las críticas hacia el tranvía como signo y evidencia de incoloridad política. Pero ya se sabe cómo son estas cosas. Fíjense lo ocurrido con el exdirector de Cáritas en la Diócesis de Cádiz, el isleño Juan Luis Torrejón Vargas, fulminado por el obispo Zornoza Boy. En las redes sociales dicen algunos preclaros que "sin duda, es miembro de Podemos". Ríase usted de Orwell, de HAL 9000 y de todo lo que hasta ahora haya servido para estigmatizar o señalar. El macarthismo, al lado de esto, cosa de aficionados, oiga.

Ya ha pasado la Vuelta. ¿Y ahora, qué? ¿Van ustedes a eliminar la maleza de las calles isleñas, en un gran porcentaje plagadas de hierbajos? ¿Limpiarán el frustrado polígono de Fadricas, al que con solo unas horas de limpieza le bastan para al menos evitar incendios y su lamentable imagen? ¿Tendrán que hacer presión los isleños en las redes sociales para que la Punta del Boquerón se limpie, como ha sucedido este verano? ¿La Isla recuperará su pulso comercial, el Teatro Alameda? ¿Se negociará con Defensa para los temas ya expuestos hasta la saciedad? ¿Se concienciará a  todos de la necesidad de tener una Isla bonita de verdad, blanca y nívea, o permaneceremos impasibles ante tanta porquería en las calles, en las fachadas? ¿Se suprimirán los cables a manojos de viviendas tradicionales? ¿Habrá futuro para Casa Lazaga, la casa de la Cruz Roja, Capitanía, los eriales que rodean la playa de Camposoto, o nos seguirá bastando con encoger los hombros cuando pasamos por allá culpando a los ecologistas y a los militares de no poder hacer nada? La cera de las procesiones de marzo, ¿se quedará todo el año dejando viales mugrientos como González Hontoria, la propia calle Real, San Rafael...? ¿Se sentarán a definir el modelo de ciudad que queremos de una vez por todas? ¿Se protegerá a los emprendedores isleños y sus ideas de negocio o continuaremos contemplando cómo Chiclana explota la sal, la playa, la gastronomía y a nosotros nos bastará con enviar a Fitur un vídeo de Semana Santa?

La Vuelta Ciclista ha sido preciosa, San Fernando ha salido unos minutos y el portaaviones Juan Carlos I con el puerto gaditano al fondo ha duplicado a La Isla en el tiempo de aparición en el informativo de TVE. Menos da una piedra, así que enorgullezcámonos de nuestro pueblo como lo ha hecho, en su facebook Alex O'Dogherty. A 30.856 personas que le siguen en su perfil les ha escrito: "La vuelta ciclista entrando en San Fernando ahora mismo. Miren que pedazo de pueblo tengo (...) ¿Habéis visto desde el aire la playa de Camposoto? Qué belleza. No hay otra igual. No es chovinismo. Es puta objetividad". Claro que algunos querían quemarlo en una plaza pública por no sé qué vídeo, al más puro estilo aprendido de la guía que escribió el inquisidor Bernardo Gui.

Lo dicho. ¿Y ahora, qué? Si no se mima la ciudad como en apenas varias semanas se ha demostrado por el paso de unos ciclistas, estaremos ante una enorme falta de respeto a los isleños. El tiempo dirá.

¿Puertas abiertas en las iglesias por la Vuelta Ciclista?

La Vuelta Ciclista pasa hoy por San Fernando. No sé si las iglesias están abiertas en horario intensivo para tal acontecimiento, en esta ciudad no me extrañaría en absoluto. Quizás hay un servicio de confesionario extraordinario para los que pedalean. La foto está hecha en La Isla, palabrita de Contador, y el templo es fácilmente identificable.

martes, 12 de agosto de 2014

Robin Williams, el capitán de los ilusos



Robin Williams tuvo la culpa de que miles de adolescentes se creyeran a pie juntillas la ilusa historia que Peter Weir nos contó en una de sus películas, quizá la más aclamada y la más tramposa. Las carpetas de las niñas no solo de aquellos años, sino de generaciones posteriores hasta llegar a hoy, reflejaban en las mesas de los colegios e institutos margaritas dibujadas con dos frases de las que apenas se dedicaron a buscar su origen. El 'carpe diem' había hecho mella en la edad del pavo y el 'Oh capitán mi capitán' recitado era el sueño de todos los estudiantes, que por las noches se imaginaban de pie sobre los pupitres mientras las chicas suspiraban por ellos y un profesor de los que jamás hemos disfrutado alentaba la rebelión. Aquel club de poetas alimentó a los cursis de la clase, pero demostró lo que era Williams: un actor puesto en bandeja para tenerlo entronizado porque caía de puta madre en sus papeles bondadosos. Ahí queda de payaso, de separado trasvestido, de loco de juego de mesa...

Robin Williams se quedó con el rol del intérprete de peluche preferido por los amantes de un cine tan delicioso como fácil, que si jamás supieron que en sus estuches de carioca, escuadra y cartabón llevaban escrito un poema dedicado a Abraham Lincoln, menos aún conocieron al actor en 'El agente secreto' (1996), uno de sus mejores papeles y sorprendentemente contenido, del que declinó aparecer acreditado, o la voz original del genio en 'Aladdin' de Disney, por cuyo trabajo estuvo a punto de ser nominado como actor a pesar de tratarse de un filme de animación, lo que nos demuestra la importancia y la ardua tarea que supone interpretar declamando, algo que en España nos lo pasamos por el forro de los pantalones al doblar las películas y quedarnos tan panchos.

Nunca fue uno de mis actores preferidos y me podía su marcado histrionismo sobre su rostro bondadoso. Pero su registro interpretativo dramático cuando decidía absorber la cámara y especialmente su capacidad de crear ilusiones en el público son suficientes motivos como para considerarlo un icono actoral del cine contemporáneo. Al fin y al cabo, ¿qué es el cine sino una gran fábrica de sueños?

martes, 5 de agosto de 2014

Una ciudad "de parados y pensionistas"

Creo que las muestras de pésame y cariño hacia el historiador y académico isleño Jaime Aragón Gómez son sinceras y su familia y allegados sentirán el calor de quienes lamentan su pérdida. Pero también estoy convencido de que el mejor homenaje que se le puede tributar a don Jaime es escuchar sus palabras a lo largo de estos últimos tiempos, con las que demostraba que no le dolían prendas a la hora de denunciar la situación en la que se encuentra San Fernando, a la que amaba profundamente. Llorar su muerte sin más queda tan real como también políticamente correcto, pero lo justo -para él y para La Isla entera- es seguir sus consejos, asumir lo denunciado y ponerse manos a la obra ante tanta "falta de liderazgo" en una ciudad "de pensionistas y parados" como la calificó tan acertadamente hace tan solo unos meses. Así que a trabajar, que es lo que él hubiera querido. Si es que se sabe hacer, obviamente...
 

(Fragmento del debate 'San Fernando 1813-2013: memorial del esplendor, declive y realidad actual de la ciudad', celebrado por la Academia de San Romualdo el 22 de octubre de 2013):

video
 



viernes, 1 de agosto de 2014

La Caleta de Maro o 'Calachica'


Un año después, hemos vuelto. En nuestros días de vacaciones no puede faltar Nerja, culminándola con una visita a la Caleta de Maro. Con este ritual, que cumplimos desde hace varios años, venimos dando por finalizado nuestro descanso estival, corto pero intenso.

Bajar a esta playa virgen se convierte en una peregrinación para quienes desde pequeños fuimos incondicionales seguidores de la serie 'Verano azul'. Llegar allí y bañarte supone ocupar una privilegiada posición si te colocas observando los cañizos y las zonas rocosas, porque imaginas que delante de tus ojos estás contemplando a Pancho, en su alocada carrera, dirigirse hacia la pandilla para anunciarles la funesta noticia de la muerte de Chanquete; ver a Julia soltar la pelota entre sus manos, esperar a que el cretino de Bruno se cayera de las dos rocas situadas al final de la cala (aún están intactas) o dirigir la mirada hacia arriba para dibujar la silueta de Ayo -en cuyo chiringuito habíamos comido su paella horas antes- pendiente de lo que pudiera sucederle a su yegüa, recorriendo de una parte a otra esta cala de la que, doce meses después, puedo dar dos noticias de distinto signo. La primera, que el incendio ocurrido en diciembre no fue tan fiero como lo pintaron o la naturaleza ha mostrado una milagrosa capacidad de recuperación. Los titulares de los periódicos hablaban de una zona "devastada", "arrasada", exagerando lo sucedido y asegurando que el lugar donde la pandilla de 'Verano azul' vivió tantas emociones había desaparecido. En absoluto. Una parte de vegetación de la bajada hacia la playa, así como varios pares de postes de madera que marcan el camino hacia la playa, sufrieron las consecuencias del incendio, pero podéis estar tranquilos porque en absoluto hay una "devastación" de 'Calachica', como los niños llamaban en la serie a la que en realidad se denomina 'La Caleta'.

La noticia menos positiva es la preocupante pérdida de arena que ha sufrido la playa en los últimos meses. Piedras de mediano y gran tamaño han aflorado en toda la zona derecha según se accede y da la impresión de que el pedregal puede extenderse hacia el resto de la cala, algo que los responsables medioambientales de Maro deberían tener en cuenta para conservar el paisaje natural de este paraje.

Si no lo habéis visitado nunca, siempre es bueno hacerlo. Os lo recomiendo enfervorizadamente si sois seguidores de la eterna 'Verano azul', porque ir a Nerja sin pisar las arenas donde se grabaron tantos momentos inolvidables es un pecado capital. Si no tenéis especial interés por la historia que nos contó Antonio Mercero, tenéis que ir de todas maneras, porque maravillará a cualquier amante de la naturaleza. Olvidaos de una zona urbanizada, de altavoces dando la hora, de policías vigilando que nadie juegue a las palas ni servicio alguno. Es una playa en la que, en sus 400 metros, solo hay un mar limpio y gélido, arena mezclada con vegetación y una mezcolanza de parejas jóvenes, no tanto y grupos de hippies con construcciones básicas realizadas con cañizos. No es un vergel de portada de anuncio de una playa jamaicana ni lo requiere; no hay chiringuitos, ni señalización, ni siquiera arena dorada y pulcra. Es un paisaje encontrable en un naufragio con mucha historia para quienes la veíamos a través del televisor y ahora la disfrutamos al menos una vez al año.

No es fácil llegar a 'La Caleta' de Maro, pero como me he empeñado en que lo hagáis, os voy a ofrecer una detallada descripción de cómo podéis hacerlo para no perderos. Desde donde dejéis el coche -como sugerencia- hasta pisar su arena, andaréis media hora deliciosa entre higueras, cañaverales, albercas e invernaderos aparentemente inutilizados, pero en los que repentinamente os encontraréis a un agricultor con cajas de maravillosos tomates saludándoos como si os conociera de siempre. No es lo habitual, el camino es solitario, apasionante y sinuoso, pero no hay obstáculos de altura que superar, ni parajes pedregosos que escalar, solo caminos terrizos paralelos a un riachuelo de agua dulce que, tras pasar por albarcas, expirará en la misma playa en dos vertientes: una cueva natural, pequeña y algo descuidada, y una manguera aprovechada por los visitantes más habituales de la cala para refrescarse, en la que cuelga un rústico cartel que advierte: "Agua no potable".

Pero vamos al lío. Primero, tenemos que partir desde Nerja hacia Maro, que es una pedanía nerjeña. Por la N-340 llegaremos a este bello rincón en apenas unos cinco minutos siguiendo las indicaciones, y una vez allí, solo tenemos que seguir las calles hasta llegar a una amplia zona de aparcamiento a pie del Hotel Casa Maro. Generalmente siempre hay espacio para dejar el coche, ya sea en la zona superior o en la explanada más abajo que, a través de una escalera, nos lleva a pie a la carretera de bajada a la playa de Maro. Pero cuidado, porque no nos dirigimos a ella, sino a 'La Caleta', por lo que llegaremos a un punto del vial -hay que andar por el arcén- en el que hay que adentarse en el camino hacia nuestro lugar preferido o terminaremos en la playa más concurrida de la zona, también de gran belleza pero sin el encanto ni la historia de la llamada 'Calachica'.

Para una mejor comprensión de cómo llegar, os ofrezco la ruta acompañada de fotografías realizadas el pasado viernes, 25 de julio de 2014. En primer lugar, os muestro un mapa de google con puntos estratégicos señalizados y numerados que se corresponden con las imágenes que adjunto. Esta es la vista aérea de la zona donde nos moveremos. Si pincháis en las imágenes, lograréis ampliarlas para un mejor visionado:


El punto número 1 se corresponde con el origen de salida tras estacionar el vehículo. El día que os he indicado, en pleno verano y sobre las seis de la tarde, presentaba este aspecto, más que óptimo para aparcar:


A la derecha del aparcamiento, una escalera rojiza nos conduce a la carretera de bajada. El edificio de piedra que observáis en el lateral de la imagen es el Ingeniero de Maro, una construcción en ruina bastante impresionante que fue edificada en 1585 destinada a la producción azucarera y que abría un camino desde esta pedanía a Granada a través de la Sierra de Almijara. En los años sesenta del siglo XIX sufrió un incendio y está inutilizado, aunque conserva interesantes elementos arquitectónicos como el 'pie de amigo' que lo sustenta por el lateral del acantilado. En el plano de arriba de google os lo he indicado con el punto número 2.


Cuando emprendamos camino por la carretera dejaremos a la derecha unos invernaderos hasta llegar, aproximadamente en cinco minutos, al primer desvío por un carril terrizo. En un cartel de mediano tamaño, a la izquierda de esta entrada, podremos leer las características de la Caleta de Maro, y a la derecha, una señal amarilla que indica el "acceso público a la playa", rodeado de más invernaderos. Es el punto 3 de nuestro particular mapa.



Nos adentraremos por el carril indicado y un poco más adelante, a la izquierda, aparecerá una entrada a una especie de terreno llamado 'Casa Yoga' con cañizos en su puerta de doble hoja. No le haremos caso (solo la lógica curiosidad de dirigir la vista unos segundos hacia su interior) y continuaremos descendiendo por el mismo camino. 'Casa Yoga' la tenemos numerada en el plano superior con el 4.


El carril -lechado de cemento sin pulir- se nos volverá sinuoso y cuesta abajo. A escasos metros encontraremos una alberca de agua fría que nos dejará su 'rastro' desde ese momento en forma de caño paralelo a la carretera, a la derecha. Bien fresquita para enjuagarse los pies al regreso de la playa o simplemente darles respiro... aunque apenas llevamos diez minutos de nuestro camino.


Es importante el punto número 5 en el mapa de google que abría este itinerario. Se encuentra a unos tres minutos de la alberca y se trata del desvío que deberemos tomar. Dejaremos de andar hacia abajo por el carril principal -que nos llevará a otros invernaderos y el acantilado sin salida- y tomaremos el carril de la derecha. No tiene pérdida porque el Ministerio de Medio Ambiente tuvo a bien colocar otra señal como la amarilla anterior donde indica el acceso público a la playa. Dejaremos pues que el reguero de agua que se amplía paulatinamente desde la alberca continúe su curso natural...


El nuevo camino que tomaremos deja un invernadero en activo en la margen derecha, en la que vimos unos cajillos colmados de estupendos tomates. El paisaje se torna desde ese momento; es más verde, con rocosidad a la derecha y arbustos y cañas a la izquierda... Es probable que encontremos algunas zonas con coches aparcados, bien de los agricultores o quienes bajan a la playa y se atreven a introducir su vehículo por estos caminos. Hay apenas zonas terrizas para estacionar tres, cuatro vehículos, así que conviene no arriesgarse, ni por el espacio existente, ni por el propio coche...


A lo largo del camino nos encontraremos con varios desvíos. El primero de ellos es escarpado y está cerrado por una vetusta verja, por lo que seguiremos por el camino principal. Lo véis en la siguiente foto, mientras que dos ramales a unos metros más abajo a ambos lados del carril también debemos ignorarlos, a no ser que queramos visitar los entramados misterios de los invernaderos y zonas de plantación. Incluso algún valiente sigue empeñado en utilizar el coche como se puede ver en la segunda fotografía, esperando tener suerte y que, al llegar a una pequeña explanada antes de la bajada obligatoriamente a pie, exista u hueco donde aparcar de los apenas media docena posibles. Y los baches son bastantes, si alguien está algo loco y tiene un 4x4, podrá hacerlo y cruzar los dedos para no tener que regresar al no encontrar donde aparcar. Si tienes un turismo normal, vas a tentar al diablo, te lo advierto...



Y así las cosas, ya estamos prácticamente en el punto de localización número 6 de nuestro particular mapa. Llegaremos a una superficie de cemento a modo de mirador donde un rótulo nos indica que estamos en la Playa de la Caleta de Maro, nos da la bienvenida tanto en español como en inglés. Un pequeño habitáculo de cemento sirve para que los visitantes a la playa depositen la basura y un poste espera el izado de una bandera algún año de estos. Y en la fotografía segunda, podéis admirar la belleza de la cala, aguardándonos. Ya queda menos...




El recorrido entre el rellano que nos permite contemplar la cala desde arriba (6) hasta la playa (7) es una preciosidad. En apenas cinco minutos llegaremos al punto de destino, aquí sí que ya solo se puede acceder andando, puesto que el pasaje es estrecho y para uso peatonal, con la excepción de una entrada a la derecha para el acceso de vehículos a una pequeña finca, en la que se advierte para dejar expedita la entrada.  A la izquierda se observa la bajada a la playa, íntegramente con escalones, y recientemente se han colocado postes enlazados con cuerda a modo de barandal. Es precisamente aquí donde se produjo el incendio del pasado diciembre, que acabó con algunos matorrales, cañizos y varios pares de postes del trazado a pie, pero poco más, no hay que alarmarse. Os lo enseño en estas fotografías:


En esta siguiente, por cierto, ya podéis adivinar, en el centro-arriba, las rocas desde donde el cantante Bruno se da el pellejazo en el capítulo 'El ídolo', entre otros pasajes de la serie 'Verano azul'. No confundidlas con las que se encuentran más arriba, a la izquierda y de colores más claros, que son monumentales y 'abrigan' la Caleta de Maro, incluyendo el borde litoral donde la marea, como véis, ya alcanza la pared rocosa:


Aquí observaréis algunos vestigios del incendio tanto en el color gris de la superficie de la derecha como en los postes de la pasarela:

El camino ya no tiene pérdida. Se trata de andar un poco dejando en la margen izquierda las escasas secuelas del fuego -algunos han utilizado el tizne para inmortalizar sus nombres en los escalones- y descender por la escalera hasta llegar a la playa. Antes, encontraréis unos metros convertidos en un bonito túnel de vegetación, al haberse unido la existente en un lado y en otro, y finalmente llegaréis a la zona de bajada. Es ahí donde tendréis una sensación maravillosa al pisar 'Calachica', siempre que no prestéis demasiada atención a la zona de la derecha, que se encuentra como he comentado hecha un pedregal y algo sucia. A la izquierda ya podéis disfrutar de la Caleta de Maro y bañaros cómodamente, la superficie es de arena con algunas piedras de pequeño tamaño muy aisladas que no dificultan para nada el que os introduzcáis en el mar y miréis hacia atrás para ver la zona por donde hemos bajado y el lienzo rocoso, además de las maravillosas vistas laterales.

El agua de Maro es limpia, tranquila en la mayoría de las ocasiones y gélida. Su calidad la convierte en zona de paso de especies marinas como los delfines, y de hecho, escasas horas antes de nuestra última visita, una cría fue rescatada de la orilla tras el aviso de los bañistas. Presumiblemente se había despistado del grupo en el que iba, ahora tocaba cuidarla unos días y buscar el mejor lugar para hacerla regresar a su hábitat natural y que encontrara a su familia. Así lo publicaron diversos medios de comunicación de la provincia malagueña. En numerosas ocasiones, las atenciones o requerimientos que se hacen relacionadas con esta playa se realizan desde el mar, con lanchas, al ser más fácil el acceso. Algo así como lo que sucedió con parte del material técnico que se utilizaba para el rodaje de 'Verano azul', que diariamente llegaba por mar en lugar del camino que estamos describiendo, especialmente por lo dificultoso para introducir camiones por estos vericuetos con los grupos electrógenos, focos, pantallas, etc.

¿Qué tipo de visitante vas a encontrar en la Caleta de Maro? La primera impresión que vas a tener es que la playa está tomada por hippys y naturistas, que tienen habilitadas pequeñas cabañas para sus estancias durante días, semanas... Ya comprobarás que hay variados tipos de visitantes, desde parejas jóvenes a grupos o pandillas. Suele ser gente de edad entre los veinte y cuarenta años, y quienes sin decir nada, te percatas que acuden, tras su correspondiente esfuerzo, buscando la emotiva localización de la serie de Mercero. Sea como fuere, no temas absolutamente nada. Todo el mundo se respeta y todos van a su rollo. Estás en un lugar seguro, al menos es la impresión que me ha dado todas las veces que he estado en ella y cada una durante bastantes horas.

Espero que esta guía os sirva de referencia para llegar a uno de los lugares más sacrosantos para quienes amamos 'Verano azul' en nuestro recuerdo y a todos los enamorados de la naturaleza. Está bien que vayáis, pero no difundáis mucho el asunto para no masificar nuestra particular 'Calachica' y que podamos continuar disfrutando de ella sin que intervenga la mano humana solo para limpiar y adecuarla en lo justo y necesario. :-)