jueves, 11 de noviembre de 2010

Libertad de prensa o utopía



Agradezco sinceramente los homenajes de estos pasados días. El Ayuntamiento de San Fernando convocó el lunes a todos los medios de comunicación en el Real Teatro de las Cortes para distinguirlos por el doscientos aniversario del decreto de libertad de imprenta que se ha cumplido este miércoles. Una semana antes no tenía pinta de que el Consistorio estuviera pensando en todos los medios ni siquiera de la ciudad, porque organizó una reunión sólo con varios de ellos, dejando fuera a los digitales y a los especializados como SAN FERNANDO COFRADE, que es el que dirijo. A oídos municipales tuvo que llegar la sorpresa de los que nos sentimos en un conjunto vacío, algunos nos encargamos de hacer llegar nuestra 'sugerencia' de que o todos o nadie y los auspiciadores de la iniciativa le dieron la vuelta al acto. Café para todos, diplomas hasta para los medios provinciales y contentos. Mejor así, ¿qué más da fotocopiar diez, quince diplomas más, y que todos tengan su minuto de gloria, ganado no para figurar sino por dignidad? Al menos hablo en mi caso, porque a mí no me agrada salir a recoger nada, lo agradezco pero me da mucha verguenza, pero eso sí, llevo dos años a piñón con mi empresa, la puesta en marcha hace ahora doce meses del periódico SAN FERNANDO COFRADE, un plan de expansión programado hasta el año 2013 y contratando a periodistas desde hace ya meses para cristalizarlo. Y pagando impuestos. Es decir, que tengo CIF, depósito legal de lo que hago, emito facturas, no me zafo de mis declaraciones trimestrales y tratamos con mucho cariño y profesionalidad nuestro periódico, razones todas más que suficientes como para considerarnos un medio de comunicación o una empresa de medios.

Veinticuatro horas después, la Real Academia de San Romualdo también homenajeó a los medios, en esta ocasión locales, y ahí estuvimos. Agradecidos también. A la mañana siguiente se descubrió el monumento a la libertad de expresión realizado por el escultor Alfonso Berraquero, y se han sucedido los actos dedicados a la prensa, como un homenaje a Emilio Morenatti, ese gran tipo y fotógrafo al que ahora babosean algunos que lo trataron como a muchos otros en su día: con la punta del zapato y sin valorar su trabajo.

Una lástima que estos actos relacionados con los medios de comunicación se conviertan en un voluntarista ejemplo institucional de palmada en la espalda a los profesionales de la prensa y en los mismos días en los que se habla de libertad de publicación se sigan admitiendo las sangrías laborales en los medios de comunicación, periodistas que cobran 800 euros trabajando doce horas al día, medios gestionados ilegalmente con políticos que miran para otro lado, sucedáneos que se mantienen de dinero público y también hay que decirlo, tiempos de crisis con periodistas que recortan por la mañana las noticias para archivarlas cobrando al mes 2.500 euros por currar seis horas diarias. No es envidia, es indignación en tiempos dicen que de crisis, aunque creo que para unos cuantos.

Todo esto sucede por aquí cerca, no crean que les hablo de Marruecos, que también podríamos hablar en la semana de tantas alaracas y uso de la prensa para halagos y a escasos kilómetros existe un país donde no dejan entrar a los profesionales de la información al que no le echamos cojones porque está Obama y cía detrás, tanto económicamente como con el cuento de que el país alauita es el "último bastión de defensa de occidente frente a los otros estados musulmanes extremistas". A ver si nos dejamos de cretineces, porque España jamás se ha llevado bien con Marruecos. Ni ganas. Allí van algunos a los chalés de fin de semana pasando los sábados la frontera de Ceuta, el resto viajan por novelerías vacacionales y sus políticos nos caen como una patada en los huevos. A los españoles nos hablan de los moros -no de raza, se me entiende perfectamente- y fruncimos el ceño. Jamás les hemos dado la mano ni queremos. Y ellos nos odian, digan lo que digan. Absténgase de la frase "generalizar conduce al error" porque todos también saben a qué marroquíes me refiero. Los jueces celebran juicios allí con españoles y nos pisotean, las administraciones nos humillan y ahora en el Sahara sólo nos atrevemos a decir que la solución a esta guerra civil en un territorio que aún consta España como administrador es que "se sienten a negociar". No te jode. Eso lo diría Forrest Gump también y no es ministro.

Os dejo una foto del monumento de Alfonso Berraquero que le hice el miércoles. Me gusta mucho, por cierto. En Marbella existe otro ligeramente parecido, con dos ventanas abiertas al exterior en lugar de dos puertas. Os cuelgo también una foto.

1 comentario:

Leoncito dijo...

Según Rubalcaba, el gobierno va a aportar dinero a la prensa adquiriendo un volúmen de periódicos para las administraciones. Es decir, que va a comprar la prensa, con todas las letras. Fíjese cómo está el tema en este país.