lunes, 25 de octubre de 2010

Meliá Sevilla, esa "mierda" de hotel...

He querido aprovechar mi vetusto televisor y lo he instalado en mi despacho. Es un poco grande, un philips de aquellos de tubo de hace más de 20 años, pero me resisto a deshacerme de él. Entre otras cosas porque, siendo un auténtico ignorante en electrónica, no entiendo las ventajas de los televisores actuales a la hora de desbancar a los antiguos si de calidad de imagen se trata. Mi viejo aparato es un espejo, y eso sí, ahora con la TDT, la calidad de imagen es aún más extraordinaria. Pero insisto en que veo mejor mi viejo philips que un bravia, es demostrable colocándolos uno al lado del otro. Lo bueno de los plasma y los televisores de ahora son su delgadez y si estás dispuesto a pagar 1.500 euros, entonces es la leche. Ofrece una imagen absolutamente perfecta. Por debajo de ese precio lo que hay es una gran mayoría de pantallas que se ven 'raras', vulgaridades, con el color que Dios le da a entender, provocan dolor de cabeza y no le llegan al tubo catódico a la suela del zapato.

No iba a reflexionar sobre televisores, pero le doy a las teclas y se me va la cabeza. Debe ser demencia senil prematura y que, sintonizando los canales, me topé con Intereconomía y lo ví más minutos de lo que aconseja el buen gusto. En las tertulias políticas de ese canal se dicen las mismas carajotadas que en los panfletos de grupos residuales que aún existen de la extrema izquierda. Los primeros con exabruptos que rozan el golpismo, los segundos oliendo a naftalina. No me parece mal que exista Intereconomía. Unos verán satisfecho el particular fascismo que llevan dentro y no se atreven a proclamar en el bar tomando cañas y otros se partirán de risa escuchando bobadas. Tampoco me parece mal que existan folletos ultras marxistas en el año 2010. De ambas opciones siempre se extrae algo bueno, como tocar las narices a los otros y empieza el marujeo entre ambos. ¿Alguna diferencia con 'Sálvame de luxe'? Ninguna, en realidad.

Hay cosas que sí me parecen escandalosas y dignas de algún tirón de oreja de supervisores de programas. El problema es que probablemente quienes deben controlar las bravuconadas sean peores que los cachorros que salen en la tele desbarrando. El viernes vi la tertulia del programa 'Dando caña', donde se debatía sobre el congreso de especialistas en el aborto celebrado este pasado fin de semana en Sevilla. Se sentaba en ella un chico llamado Gonzalo Bans, que lo califican de periodista. Lo será, si así lo dicen, era la primera vez que oía su nombre. Y casi la única, porque me pongo a buscar en google y no aparece ni en las notas a pie de página, oiga. Está en facebook. pero deben conocerlo en su casa cuando lo llaman a la hora de comer. Su popularidad no debe ir reñida con la calidad en sus tareas, pero siendo joven y sin aparecer en las primeras diez páginas de google (es decir, no eres nadie) debería moderar su lenguaje por mucho que en 'Dando caña' parezca que valga todo.

La providencia me libre de hablar aquí del aborto, no es mi intención ofrecer mi opinión. Pero lo que me alertó el viernes no fue la opinión de todos los participantes en la mesa -imagínensela- sino la comprobación más diáfana de cómo las formas pueden echar por tierra el fondo de los argumentos. Gonzalo Bans dice textualmente en un momento del programa, concretamente a las 13.11 horas del viernes, que "como catalán me hierve la sangre que en una localidad española se celebre este congreso". Hasta aquí nada fuera de lo normal, aunque eso sí, que le hierve lo demuestra claramente cuando continúa sentenciando: "Yo soy sevillano y monto lo que aquí te espero. Declaro el boicot por mucho que digan que es antidemocrático. Animo a todos los sevillanos a que acorralen la mierda del hotel ese donde están...". Al rato, el presentador y algún otro contertulio trataron de arreglarlo matizando que alli nadie estaba invitando a una rebelión violenta, entre otros paños verbales de árnica.

Hombre, Gonzalo, no sé si la cadena Meliá te habrá dicho que gracias a ti jamás aparecerá un anuncio comercial de Meliá en Intereconomía. Tampoco si es denunciable llamarle públicamente "mierda" a una de las cadenas hoteleras más prestigiosas del mundo y que precisamente es española. Que conste que no le hago diseños ni periódicos a Meliá y cuando voy a un hotel pago religiosamente hasta la lata de cacahuetes de las neveras, ya sea Meliá como en una casa rural de Benamahoma. Vociferar "mierda de hotel ese" (si tienen alguna duda, se pueden descargar el programa en la web de intereconomía) por acoger en sus salones un congreso me parece tan desmedido como bisoño. Yo tengo un hotel tal como está la cosa, me vienen unos médicos con pasta y me dicen que celebran un congreso en mis salones pagando sus buenos cuartos y lo normal es que les cobre y santas pascuas. Para eso hago salones en el hotel, digo yo. Si el congreso trata sobre la cría del cangrejo moro en el litoral andaluz o sobre la memoria histórica no es asunto mío. Lo sería si me viene CEDADE desde Barcelona para cantar el 'Deuchstland Uber Alles' con un millar de camisas pardas en el salón de al lado de la piscina ante la atónita mirada de cuatro ingleses y dos alemanes en chanclas bebiendo cerveza en dos mesas de la terraza. Pero no me van a venir por una sencilla razón: CEDADE es una formación ilegal y los médicos del congreso abortista, por mucho que podamos no estar de acuerdo con esa práctica, son legales. Si la justicia permite llevar a cabo estas cumbres, ¿quién puñetas soy yo para juzgar lo que es legal o no? Quizás Gonzalo Bans pretendía pagar a Meliá los beneficios del congreso con lo que gana en Intereconomía. Hubiera sido un buen ejercicio moral, posiblemente demagógico, pero eso sí, una "buena cruzada".

2 comentarios:

Nomar Nauj dijo...

Yo pensaba como tú y se me jodió el phillips de tubo, qué se veía de vicio y sonaba mejor aún. El caso es que me tuve que comprar uno y después de 3 días mirando teles me compré un sony bravia KDL-32EX700 y la verdad es que la calidad de imagen es bestial comparada con el tubo y si emiten en HD no te digo nada. Lo del sonido es otro tema, en ese apartado he perdido, pero se puede solucionar enchufandolo al equipo. Además a mi me salio por aporx. la mitad de lo que tu dices.

No te digo que tires la tele de tubo porque cuanto más esperes mejores productos vas a encontrar pero vete mirandolo que nunca se sabe cuando se va a joder el invento pero cuanto más tiempo pase más probable es. Por cierto, está muy bien la página de muycomputer (comparativas, precios, etc).

En cuanto a los de intereconomía la verdad es que no me gustan y, como tu bien dices, no tanto por el fondo como por la forma. Además no es bueno ponerse voluntariamente a ver gente soltando odio por la boca que siempre salpica.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

sera que se quiere hacer alguien con polemicas declaraciones