jueves, 4 de junio de 2009

Las elecciones europeas son divertidas



¿Quién dice que la campaña electoral de las elecciones europeas y la movida del próximo domingo resultan aburridas? Lo paso pipa con los espacios electorales cedidos por la televisión. De verdad, dejad el mando a un lado, como si no existiera, y disfrutad durante unos minutos con el esperpento berlanguiano. Además, tiene suspense y todo comprobar a quién le toca hacer el ridículo a esa hora.

De repente aparece el CDS, que creía que sólo lo votaban algunas momias de Ávila y alrededores, y un tipo sentado en una mesa con una pésima iluminación y un vídeo casero rodado como una primera comunión de principios de los noventa suelta una sarta de utópicos principios que nadie se cree. Pero insisto, es divertido.

Si no le corresponde el turno al partido que fundara Adolfo Suárez, siempre puede aparecer un nacionalista de la gran puñeta con paisajes perdidos y jerga de boca llena que defiende la independencia del bajo Pirineo o la llanura del Macizo Galaico Portugués. O Falange Española con un montaje moderno y todo, o los de Falange Auténtica, a los que sus otros colegas llaman 'los rojos' por salirse de los cánones defendidos por los que añoran ciertos regímenes. Aunque para tufo extraño lo que se escucha en las cuñas de Rosa Díez (UPyD, que es su partido; si sólo escribo las siglas sin citar el nombre de su líder nadie sabe de qué hablo). Díez asegura convencida que "España es una nación" e inmediatamente alaba su unidad, su fuerza y no sé qué más... Le falta apenas un empujoncito para decir que esto es una "unidad de destino en lo universal". Me preocupa la indefinicion ideológica de ese partido y que muchos paguen su descontento votando a algo que no llego a situar en uno de los lados del espectro de las opciones políticas. Debe ser que no capto su mensaje. O que lo veo demasiado claro, no sé.

También está el PACMA, que aunque me hacía ilusión pensar que era un partido para reivindicar el regreso a los bares de las máquinas de los comecocos con partidas a 25 pesetas, resulta que es una organización antitaurina. Pues muy bien. Y he visto a los carlistas. La televisión pública y algunos peces gordos llevando a cabo una campaña de protección y prestigio de la monarquía ante el creciente fenómeno del republicanismo en España, y otros aún defendiendo siglas de otras estirpes regias... Menos futuro que Fuerza Nueva en Trebujena, oiga.

En fin, hay para todos los gustos. Incluso hay sitio para los abertzales radicales y su anuncio de campaña, que lo podéis ver arriba. Enorme. "Por las barbas de Carlos Marx", dice el locutor en un instante de euforia. Frase más propia del Olonés, Morgan, Baco o Mano Amarilla -aquellos maravillosos piratas de los tebeos de El Cachorro dibujados por Iranzo- que de una opción seria del siglo XXI. Al menos todos, incluidos los más grandes, sirven para que nos divirtamos viendo sus esperpénticos espacios. Menos gracia, por no decir repugnancia, me producen cosas como el vídeo que me llegó anteayer por correo en el que, utilizando carteleras de películas y bajo el título de Los Oscars 2009, aparece un zafio montaje con las caras de políticos en lugar de la original de los actores. Curiosamente, sólo podemos ver cargos del PSOE, ni uno del PP. Está claro de donde viene el tema. Lo vergonzante no es eso, puede tener hasta su gracia, pero poner a Bin Laden con un arma al lado de ministros socialistas y titularlo Los chicos del coro me parece tan lamentable y sonrojante que me da verguenza como español y ser humano que alguien pueda jugar con esto y pegar a semejante terrorista al lado de un político español, sea del signo que sea. Y alguno se habrá reído y todo. Dejarían de hacerlo si pusieran a su padre con el Photoshop abrazadito al terrorista que ordenó la matanza de aquel 11-S entre otras barbaridades.

Mientras, los debates de nuestros políticos se centran en el "y tú más", en el uso de aviones, en la ministra ponetetas y su nada interesante debate sobre el aborto,... pero los ganaderos de Asturias y Cantabria mantienen una verdadera guerra por la competencia de otros países europeos en materia láctea, sobre todo procedente de Francia, y nadie les soluciona sus problemas. Digo yo que los diputados de los partidos de esas jurisdicciones tendrían que defender en el Parlamento Europeo a nuestros granjeros y ganaderos y no sólo acudir de vez en cuando a Bruselas y ganar una pasta. La pesca supone el 1% del PIB europeo, y la mitad de esa cuota la ponen los pescadores gallegos. También me imagino que los eurodiputados gallegos, sean del color que sean, deberían luchar por un sector en plena crisis. Del aceite, del algodón en Andalucía...para qué hablar. Pero no. De eso no se habla en estas elecciones europeas. Qué le vamos a hacer. ¿Votas el domingo? No me lo digas.

1 comentario:

kulasaim dijo...

Entonces, -como hacía la corona en otros siglos- cambiemos las leyes para nuestro provecho. Porque, ¿qué harían los parásitos del estado sin el pueblo que lo subvenciona?

www.nicolasespositochedel.com