viernes, 8 de agosto de 2008

Paul Naschy sigue dando guerra

El inefable Paul Naschy sigue vivo y dando guerra. Jacinto Molina -su verdadero nombre- fue un icono del cine patrio en películas que fueron al cine de terror lo que las del spaguetti western al del oeste, una degradación del género con la que mantuvimos una relación amor-odio porque al fin y al cabo, algunas de las rodadas mantienen un encanto basado en lo grotesco y otras son sencillamente vomitivas.

José Muela, un amigo del Congreso de Úbeda, me envía esta fotografía de Imaginamalaga, un evento anual que congrega en la capital costasoleña en julio a cientos de aficionados a las cintas de ficción, juegos de rol y todo lo que, como su nombre indica, invite a la imaginación. Paul Naschy ha recibido el premio de honor de Imaginamalaga, y el profesor, escritor y ensayista linense Ángel Gómez Rivero presentó su libro El vampiro reflejado, contando con la presencia del homenajeado en Imaginamalaga.

Me cuentan por otro lado que Paul Naschy sigue rajando de lo lindo de la industria cinematográfica y de lo mal que lo hemos tratado en España tras su dilatada carrera, relegándolo al olvido. Lleva años predicando en este desierto de sinsabores que es la maquinaria del séptimo arte. Querido Jacinto, deberías llamarte John Carpenter, por ejemplo, para que te recordaran más. C'es la vie!

3 comentarios:

AdR dijo...

Pues el nombre de Paul no estaba mal elegido... mira a... Paul Auster, por ejemplo, Príncipe de Asturias de las Letras.

Este hombre era un genio haciendo de Hombre Lobo.

¿Ya no tienes tu programa? Me reía mucho con las tertulias que os montábais.

Un saludo.

José Carlos Fernández dijo...

Un placer volver a saludar a uno de los fieles oyentes durante años. Desconocía el origen de tu mensaje, pero hurgando como producto del defecto profesional que es consustancial con los periodistas -el cotilleo-, descubrí quién eres.
El programa dejó de emitirse en el año 2005. Así lo decidí. No me preguntes el motivo...
Por cierto... extraordinario tu blog.
Un abrazo.

AdR dijo...

:)

Qué tiempos aquellos del programa.

Gracias por visitar Scriptoria.
Un saludo.